Viaje astral en movimiento

La musculatura se hincha rígida, el terreno, desmoronándose bajo los pies, imperativo de avance raudo, de avance dando siempre la espalda,la vegetación que franquea el camino ofreciendo su fresco remantente, lo que fue lluvia hace a penas un momento, sobre sus hojas, fuerza un pálpito creciente, una presión de sonido hueco, interno, en el pecho, en la sien, de la umbría a la solana, el sol se pone, el tiempo se acaba, el refugio espera, inmóvil, la vista se nubla, la montaña enmudece, la respiración habla, grita! y el cuerpo, lo consiente, los sentidos vuelven, ya en la penumbra, sangre en la mano, barro, hasta en la nuca… mi regalo, mi castigo